Catarsis.

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Tiempos

¡Benditos tiempos! De corazones en selfie de los poemas condensados, emojis del sexo encriptado en nudes y sexting, sobre la cama de rosas de un teclado, es una pantalla de templo sagrado de amores insaciables, de almas atormentadas por los demonios de la soledad, el caos, el vacío profundo de uno mismo buscando como perros hambrientos atragantarse de algo que por fin le he de estar en esta jaula de barrotes invisibles.

¡Benditos tiempos! De amores fugaces que traen perfumes exquisitos, que
embriagan los sentidos para después impregnar con su esencia el dolor, traen quimeras y los sin sentidos de los amores fallidos.

¡Tiempos benditos! De cantos de sirenas de redes tejidas que unen amores perfectos de cupidos modernos disfrazados de apps.

Y aquí estamos tú y yo anarquistas besándonos, cogidos de la mano mostrándole al mundo como es el amor…


Pretensión

No quiero diluirme en el pasar del tiempo y dejar que el corazón
Se transforme en cenizas que se las lleva el tiempo Tampoco quiero que mi alma se muera cansada y abatida resistiendo la agonía que trae el vicio y el sufrimiento

No pretendo morir si haber dejado en cada beso mi huella marcada como un hierro Como tampoco puedo dejar de vaciar mi alma en cada palabra que va en mi
amplio vuelo hacia ti, cada vez que veo que un niño destapar sus gritos e inundar tu ser ahogando tus alegrías…

Y es que no pretendo más mi niño que admirarte, contemplarte, meditarte, respirarte.

Y qué más puedo pretender que esconderte en el lugar de mis anhelos, ahí en lo
más profundo de las psiquis en donde se reprimen los deseos.
Y qué más puedo hacer que imaginar el sabor de tus labios frescos, el olor de tu pálido cuerpo.

Que te quedes aquí en lo profundo dormido dentro de mis versos,
Aquí al lado de la luna y mis desvelos, sobre una cama hecha de pasión y besos. Escóndete niño aquí para que nunca tengas miedo
Y el dolor pase de ti y lo tires al viento.

Anda quédate guardado en secreto no sea que se escandalice la gente ante este
corazón irreverente, que hace el amor con versos y con cada palabra tapiza tu cuerpo…


¡Marica ya!

Hay recuerdos tan placenteros y hermosos que se cultivan en el alma y allí viven alimentándose de la esperanza y los anhelos que en su inocencia el corazón guarda.

¡Que tortura! Agonía sin fin. Porque lo posible se hizo imposible.
Esa noche que llegué a su puerta con la pasión vistiendo este cuerpo y el amor masturbando la mente.

Me dejaste pasar para embriagarnos con el elíxir de nuestros cuerpos. Nos
estrujamos, humedecimos, danzamos al ritmo cósmico del deseo; la alquimia fue
hecha se desbordaron mis aguas formando cascadas por mis piernas.
¡Oh todo fue perfecto! Orgasmos, piel, dicha, plenitud. Después de ¡Tanto! Tu magia me dejó temblando.

Tomé mis ropas para vestirme aunque ya mi cuerpo de tus caricias estaba vestido. Dentro de mi pensaba que bueno atraparlas para que su tibieza y dulzura en el
invierno me acompañaran mientras todo esto pasaba. Vi como tus ojos se abrían como grifos no entendía lo que pasaba.

Los miedos que había dejado pegados a la suela de los zapatos se despegaron
regresaron a su lugar (la mente) pero no estaban solos las inseguridades les acompañaban.

Transcurrieron unos segundos. Para mí eran horas o tal vez siglos; estaba
espantada; el dolor aprisionaba tan fuerte que quede pasmada .sentía que estaba
en la dimensión desconocida como aquella serie de tv de los 80s en un mundo paralelo.

Por fin salió de tu boca las razones de esta situación. Fueron esquirlas de granada
que herían sin clemencia mi corazón. Esas malditas palabras “estoy enamorado
de otra mujer, pensé que contigo podría olvidarla, pero no es así”.

Mis emociones aterrizaron en caída libre; ¡Dios que duro me di! Absurda y patética
está situación. ¿Pero que podrías esperar? Cuestionó la razón argumentando 46
años y el 24; pusiste el corazón quisiste vivir tu autopsia fue quimera en tiempos
de amores virtuales COVID y cuarentena, ¿Síndrome del fin del mundo? Tal vez… Salí de allí con miles de pensamiento tomándome de la mano recalcándome que no valió la pena arriesgarse así.

Pasaron dos semanas, es domingo en la tarde acostada sobre este mueble
marrón. Pienso que el mirar sus ojos, besar sus labios tiernos producían tanto
éxtasis en mi como el helado de brownie con oreo y ver mi serie favorita, hacerle
el amor era como comprar unos zapatos de Louis Vuitton , navegar en un yate bebiendo champagne y escuchando a Pink Floyd.

Todo un universo de extravagancias orgásmicas, un cóctel psicodélico de placer.
Me sentía viva; esto justificaba que día tras día siguiera atragantándome de recuerdos carnales y lascivos.

Pero había una voz interna que nunca se callaba y como el meme le decía: ¡Marica ya!



-Liliana Grisales CedeñoCatarsis, Desde el colegio escribía, pero a partir del año pasado empecé a participar en eventos de poesía tales como Poesía y Canción, Diámbulos Literatura, y Oro en los dientes en la ciudad de Pereira. Participé en un curso de escritura (Curso Letras en Confinamiento) con los escritores caldenses, David Kolkrabe, Juan Grajales y Alejo Serna.

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